Zarzao
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Vamos a empezar cabreandonos. Esto es lo
primero que le pasa a uno cuando deja que sus emociones actuen. Y la
verdad es que se cabrea uno cuando lee los periódicos,
cuando ve los telediarios o cuando escucha las noticias en la radio.
Surge la pregunta si en otros tiempos, cuando no
había tanta información ocurrían tantas cosas.
Mucha información, y a la vez tan poca.
Porque en realidad apenas nos llegan retazos de información.
Solamente lo poco que nos enseñan y esto dirigido a crear una
opinión. Los medios llamados "independientes" y "objetivos" no
lo son realmente. Siempre tenteran a depender de algo o de alguien. Lo
contrario no tiene sentido en un sociedad humana.
Porque lo que realmente nos define es nuestra
humanidad, y no me refiero a caridad, solidaridad o la humanidad
cristiana. Me refiero a la condición de humano. Ese ser
depredador y egoista. Que sólo está pendiente de si
mismo, después de su familia, después de su tribu, etc.
El egoismo está presente, nos rodea y nos
impulsa, hasta con su antagonismo. La caridad, la solidaridad se
practica de forma egoista, como una especie de seguro en la otra vida.
Somos muchos, pero queremos ser muchos. La idea de
individuo generada por las religiones semitas es la que tenemos en la
sociedad occidental. Incluyendo a los musulmanes.
Sí. Los musulmanes también tiene su
idea de individuo. El alma individual eterna. Ya sea en el cielo o en
el infierno. Sigue siendo única y eterna, pero individual y
diferente de las demas.
No podemos quitarnos esa idea del "yo" que domina
todos nuestros actos y pensamientos. Pero, aunque no queramos creerlo,
vivimos en un mundo. Todos juntos. y todos pertenecemos al mismo. Todos
estamos hechos de la misma forma. Pero nos aferramos a esa
pequeña parte diferncial que existe.
Si que existimos. Eso no lo podemos negar aunque los
sueños nos lleven a engaño. La propia existencia es lo
primero que nos define como seres.
Siempre podemos reflexionar.
También tenemos el opuesto en el
individualismo occidental. Dentro del mismo occidente. Es algo que
está extendiendose por todas partes. La desidia que está
impregnandose en todos. Nos quedamos horas y horas delante de un
aparato reciviendo información inútil. Después
discutimos y pensamos sobre esa información. Pero en realidad lo
único que conseguimos es destruir el individualismos que
defendemos. Somos iguales. Pero también tristes.